LA IMPORTANCIA DE LAS FLORES EN UNA BODA

Giovanna Lorenzini, Event Designer & Planner, una de las pioneras en Colombia en el diseño y organización de bodas, llegó a este negocio por accidente cuando desde su pastelería Vietato il Cioccolato las novias comenzaron a pedirle consejos para su matrimonio, desencadenando en muchas solicitudes para planearlos. Hoy se siente orgullosa de haber sido una de las primeras en este campo en el que nada estaba inventado y donde al tiempo con los clientes se iba construyendo lo que hoy es un oficio reconocido.

Y como experta en cada uno de los detalles que embellecen ese gran día, Giovanna nos comparte la importancia que tienen las flores, lo cual no es un tema menor, pues éstas son una parte muy importante en todas las bodas, ya que además de adornar los diferentes espacios, crean un clima especial, alegre y festivo; a través de las flores se expresan muchas de las emociones de la pareja.

Por tal razón, al escoger las flores hay que considerar varios factores. Para comenzar, los novios deben elegir una paleta de colores con la que quieren trabajar. Muchos quieren una boda blanca, con algún otro color o incluso una boda más colorida. Así, estableciendo la gama de colores, se tendrá un abanico de posibilidades más concreto para ofrecer las opciones perfectas.

Por otro lado, las novias suelen tener alguna flor favorita que quieren que las acompañe el día de su boda, y es importante buscar flores que vayan bien con las señaladas por ellas. Siempre hay que tener en cuenta la hora del día en la que se realizará el evento, la locación y el estilo de la boda que los novios quieren. La escogencia de las flores no será la misma para una boda campestre de día que para una de noche; para una boda vintage que para una clásica o para una que se lleva a cabo en un club o en una hacienda.

Otro punto a tener en cuenta es el presupuesto. En esto también es útil el trabajo de la Wedding Planner para mantener los diferentes rubros del certamen y saber cuánto poder destinar a las flores. Esto no quiere decir que si el presupuesto es limitado se tenga que utilizar una flor más económica, quiere decir que un buen diseñador de eventos asesorará para poder tener un balance que se adecúe al presupuesto y a los deseos de los novios.

 

También es muy importante tener en cuenta la temporada en la que se realizará la boda. Una boda en febrero o en septiembre que requiera de rosas rojas, tendrá 2 retos: el primero, que las rosas estarán en el momento más costoso del año y el segundo, la disponibilidad, ya que se corre el riesgo de no conseguir la cantidad necesaria. Lo mismo sucede con la temporada de cosecha. Hay flores que se pueden conseguir todo el año mientras que otras son de temporada, esto afectará el precio, la disponibilidad y la calidad de la flor.

Con respecto a los espacios, es muy importante desarrollar un concepto sólido y coherente con el objetivo de que todos los elementos decorativos, los centros de mesa, las flores, las mesas, las sillas, el menaje y cualquier otro elemento actúe como parte de un todo, respetando la unidad y logrando así ambientes mágicos. En esto no solo se cuenta con la paleta de colores sino con el estilo de los novios, el estilo de la locación, la hora del día en la que se realiza la boda y la atmósfera que se desea crear.

Y hablando del bouquet, si bien es importante que tenga coherencia con el resto de la boda, este es el elemento que más independencia y libertad debe tener. Hace parte del vestido de la novia y es protagonista en la ceremonia y en la fiesta. El bouquet y la novia se llevarán todas las miradas, y en consecuencia debe reflejar lo que ella es y quiere para ese día. Este es uno de los elementos a los que se les debe dedicar más tiempo para lograr lo que la novia espera.

En la ceremonia siempre debe haber flores al lado del altar  pues ahí se concentrarán todas las miradas. Otro lugar clave es el camino que recorrerá la novia para llegar al altar ya que hará que el lugar se vea más acogedor y delimitará el espacio por el que hará su entrada.  Las sillas donde se sentarán los novios y todas las de la iglesia también se deben decorar, en estos sitios no pueden faltar flores. Si se tiene la posibilidad de decorar un poco más, se pueden poner unos arreglos a la entrada del lugar como un lindo detalle de bienvenida. De igual forma el carro donde llegará la novia y partirán los novios siempre estará decorado, dándole un toque especial.

Normalmente las bodas se caracterizan por tener una fuerte presencia de flores naturales. Es bueno de todos modos mezclarlas con otros elementos que enriquezcan la decoración. En el caso de Giovanna, siempre trata de involucrar otros elementos como las velas que le dan un toque romántico y acogedor, faroles, espejos, lámparas, cristales, telas y muchos otros elementos que va escogiendo de acuerdo con el concepto que desarrollará. El número de arreglos dependerá del tamaño del salón o de la locación, de la cantidad de invitados y de mesas, y por supuesto, del diseño que se haya realizado.

En cuanto a la fiesta no pueden faltar los centros de mesa, los arreglos en la pista o en la tarima y los de la entrada al salón. Y si se quieren detalles especiales, las flores en los baños y en la antesala al salón harán de la boda algo más personal.

En resumen, las flores hacen parte indispensable de cualquier boda, sin importar la hora, el lugar, el concepto del evento o el presupuesto, ya que darán el toque romántico, festivo e inolvidable de uno de los días más importantes en una pareja.

 

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